No hay dos sin tres: El Faro

El Faro webLos tinerfeños EL FARO lanzaban hace ya casi 10 meses su segundo 7”, un split con Los Lagos de Hinault en una edición limitada de 350 copias publicada conjuntamente por Acuarela y Fikasound. Cuatro temas inéditos y exclusivos con una visión diferente pero complementaria del pop, bajo un prisma de ironía, romanticismo y melancolía. Actualmente El Faro siguen buscando su camino –con parada acústica en Madrid el 11 de mayo en una de las fiestas de 20 aniversario de Acuarela– mientras preparan su siguiente single y deciden junto a qué otra banda lo van a compartir esta vez.

Carlos y Saray, del nordeste de la isla de Tenerife, son de momento las cabezas visibles de El Faro, proyecto en el que nos presentan canciones directas con sorprendentes atajos melódicos. Podría decirse que suenan a Beat Happening o a The Pastels, pero también a los Sr. Chinarro del Pequeño Circo o los Smiths de Suffer Little Children, con unas letras que enganchan a la primera escucha.

Tras bautizarse en directo abriendo para The Wave Pictures en julio del 2011, figurar segundos en la lista de bandas noveles de Disco Grande (Radio 3) y estar en la lista de grupos que en 2012 explotarán de Jenesaispop, debutaron con un 7” compartido con el venezolano Algodón Egipcio. Eran dos temas de su maqueta, Torre de Prisa e Imaginaciones Nuestras, regrabadas por Jaír Ramírez (Pumuky).

El Faro han participado en el homenaje Coloreando a Daniel Johnston. La historia de un artista, han teloneado precisamente a Daniel Johnston, tocado en el pasado Primavera Sound y fueron destacados como una de las promesas más notables del indie hispano en la revista francesa Magic!

El día en que se empezó a notar el otoño y No te soporto –escritas con una diferencia de dos días y grabadas con Pei Hernández (Betunizer)– hacían referencia a un estado límite, algo que está a punto de desprenderse; una situación que ha llegado a la tirantez más absoluta, y a la que no podemos evitar aferrarnos. Todos nos hemos visto alguna vez sujetos a algo y dándonos cuenta de que lo que mimas ya es cadáver y que su desaparición es inminente. Exacto, es así como suenan.